Consciente del enorme alcance de la formación integral de la persona y de sus propias limitaciones, La Salle quiere contribuir, tanto como le sea posible, en la importante y reptante tarea de este desarrollo total. No se reduce todo a la formación técnica.
Es por esto que de acuerdo con los intereses concretos de los alumnos, que pueden variar de un curso a otro, y aprovechando el impulso organizativo de los propios estudiantes, se forman cada curso, grupos de actividades en los que pueden participar alumnos, profesores y personal colaborador.
Las actividades complementarias empiezan allá donde acaba el campo académico enmarcado por las asignaturas oficiales. La personalidad equilibrada de un técnico se compone de una vertiente profesional y de una vertiente humana. | |